Ocho platos que debes probar durante los 100 últimos kilómetros del Camino de Santiago

Gastronomía en los últimos 100 kilómetros del Camino de Santiago

A lo largo de nuestra experiencia, a punto de alcanzar ya los 15 años preparando viajes organizados al Camino de Santiago,  nos hemos encontrado con multitud de peregrinos con diferentes motivaciones y diferentes planteamientos. Hay quien hace el camino por una cuestión de fe, quien se lo toma como una forma de disfrutar de la naturaleza y del paisaje, también hay quien hace el Camino de Santiago para conocer a nuevas personas o simplemente como una excusa para pasar unos días con la familia y los amigos en un entorno diferente. Sin embargo casi todos ellos coinciden también en que uno de los pilares fundamentales de su viaje es el gastronómico por eso os dejamos aquí la lista de los productos que no debéis dejar de probar si hacéis el Camino de Santiago.

 

El pulpo en el Camino de Santiago:

El pulpo es toda una institución en Galicia y tomarlo a la gallega o como lo llaman allí “Pulpo a Feira” es una cita ineludible para cualquier persona que visita esta tierra. Fijaos si el pulpo es importante para los gallegos que cuando llegan las fiestas de cualquier pueblo o ciudad se instalan carpas que actúan como pulperías ambulantes. El pulpo a la Gallega va cocido y se sirve con aceite, pimentón y sal. Es un plato ideal para compartir ya y puede ser un entrante perfecto para una comida entre amigos. Si hacéis el Camino francés desde Sarria seguramente oiréis hablar de un pueblo llamado Melide. Es una cita obligada ya que sus pulperías son algunas de las más afamadas del camino. Nuestra preferida es A Garnacha pero ya sabéis que sobre gustos no hay nada escrito.

La ternera gallega, imprescindible en el Camino Francés:

Hablar de ternera gallega es hablar de un producto de altísima calidad y  la verdad es que cuando vamos caminando entre verdes prados uno comprende porque la carne de ternera criada en Galicia es diferente. A lo largo del camino, en multitud de restaurantes, encontraremos filete de ternera en el menú del día, es una excelente opción para reponer fuerzas después de una etapa. Pero nuestro consejo es que no os quedéis con las ganas de disfrutar del auténtico chuletón. Eso sí, buscar un compañero porque para comerse una pieza de carne de más de 1 kg hay que estar bastante entrenado o tener un buen equipo.

La empanada gallega, un clásico

La empanada gallega es otro de los signos de identidad de la cocina en Galicia. La más habitual es la que va rellena de carne y pisto pero la podemos encontrar también de atún y de otros productos. En cuanto a la masa si en alguna carta leéis empanada de millo debéis saber que está elaborada con harina de maíz lo que le confiere un sabor muy peculiar. Nuestra recomendación es que la probéis en sus múltiples variedades para que podáis elegir la mejor. Además a lo largo del camino encontrareis multitud de bares en los que os servirán pequeñas porciones a modo de tentempié.

 

La tortilla de patatas, en Betanzos

La tortilla de patatas es uno de los platos más afamados de la cocina española en general y en Galicia alcanza cotas de excelencia difícilmente igualables. Tal vez sea por la calidad de sus huevos, procedentes de gallinas criadas a la antigua usanza o por la celebérrima  patata gallega. Lo cierto es que de las mejores tortillas que hemos probado en nuestra vida la mayoría han sido en Galicia. Si hacéis el Camino Inglés sin lugar a dudas tendréis que hacer una parada en Betanzos para probar la famosa tortilla de patatas de Betanzos pero si optáis por alguna otra ruta también podréis disfrutar de este auténtico manjar. De hecho en Santiago, ciudad universitaria por excelencia,  hay un local que para nosotros es imprescindible que no es otro que La Tita. Allí cada consumición va acompañada de una generosa tapa gratuita de tortilla de patatas. Eso sí debes tener en cuenta que la sirven muy poco hecha por lo que si no te gustan las tortillas muy muy jugosas quizás no sea una buena opción.

 

El caldo gallego

Estamos firmemente convencidos de que el brebaje que preparaba Panoramix en el poblado galo de Asterix y Obelix era, en realidad, caldo gallego. Esta sopa que podréis encontrar durante todo el año, lleva multitud de productos de la huerta y es un excelente reconstituyente. Además en días fríos y lluviosos te ayudará a entrar en calor.

 

El raxo

A lo largo del camino encontrareis muchos restaurantes en los que os ofrecen raxo en sus cartas. Bajo esta denominación encontrareis un sabroso plato elaborado a base de taquitos de lomo punto en cada casa le dan su toque personal a quien no sirve frito similar al lomo al ajillo o hay que lo puede acompañar de algún tipo de salsa.

 

La zorza

La zorza también es otro plato vinculado a la cocina tradicional que hunde sus raíces en la cocina de antaño. Según cuentan, cuándo se hacía matanza en las casas y llegaba la hora de embutir los chorizos, era tradición freír un poco de esta mezcla de carne y especias para comprobar que todo estaba en su punto. De este modo surgió un plato sabroso que se suele acompañar con patatas fritas y un buen bollo de pan para mojar en el aceite.

 

La mariscada el premio al llegar a Santiago de Compostela.

Seguramente a estas alturas, si has llegado hasta aquí y has leído todo el artículo, te estarás preguntando a qué esperamos para hablar del marisco. Las costas gallegas son unas de las más fértiles en cuanto a la producción de este preciado manjar. Nécoras, centollos, bueyes de mar, percebes… En el caso de que estés haciendo el Camino de Santiago nuestra recomendación es que esperes hasta el final para disfrutar de una buena mariscada. En primer lugar porque es un premio excelente para un trabajo bien hecho. Y en segundo lugar porque en Santiago encontrarás la mejor oferta de este tipo de productos. Si te apetece disfrutar de una mariscada al llegar después de hacer el Camino de Santiago la opción más económica y también la más pintoresca es visitar el mercado de Abastos y confeccionar tú mismo tu mariscada. Tan solo debes acudir a primera hora para que la variedad de género sea lo más alta posible. Podrás comprar tú marisco en cualquier puesto del mercado y posteriormente tendrás que dirigirte al cocedero ubicado en una de las galerías del mercado de Abastos Santiago de Compostela. Allí te tomarán tus datos se quedarán con tu género y te preguntarán a qué hora quieres ir a degustarlo una vez completado este trámite ya puedes continuar disfrutando de la mañana y al llegar la hora pactada tendrás una suculenta mariscada a precio prácticamente de coste.

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