La Mochila para el Camino de Santiago

La Mochila para el Camino de Santiago

Prepara la mochila o la maleta es una de las cosas que más preocupa a los peregrinos que se aproximan por primera vez al Camino de Santiago. La cantidad de ropa a llevar, el peso de la mochila, su organización… Vamos a tratar de aportaros información útil basada en nuestros casi 20 años de experiencia en el Camino.

¿Qué llevar en la mochila para el Camino de Santiago?

En nuestros viajes en grupo disponemos de vehículo de apoyo que se encarga de llevar el equipaje entre un punto y otro. En los viajes a medida nosotros nos encargamos del transporte de equipajes. Eso significa que puedes permitirte algunas licencias. No obstante aquí te dejamos la lista práctica para que no te olvides de nada.

 

  • DNI y de la tarjeta de la seguridad social (En su caso pasaporte)
  •  Gorra o sombrero
  • Chubasquero
  • Una sudadera y unos pantalones largos
  • Varias camisetas y pantalones cortos
  • Útiles de aseo
  • Calcetines de algodón
  • Cantimplora
  • Crema de Protección solar
  • Zapatillas o botas cómodas ya usadas
  • Mochila pequeña para uso diario
  • Medicinas (para dolor de cabeza, diarreas, etc.)
  • Un bastón
  • Vaselina para los pies
  • Rodilleras y tobilleras ( Si lo ves oportuno)
  • Una linterna pequeña
  • Bañador
  • Toalla para ducha
  •  Toalla normal
  • Saco de dormir (Solo albergues)
  • Sandalias de goma o chancletas para la ducha ( Solo albergues)
  • Tapones para los oídos, evitar los ronquidos de los demás (Solo albergues).

Obviamente, si vas a hacer el Camino de Santiago en Invierno tendrás que hacer algunos ajustes. Podrás prescindir de los pantalones cortos y demás y habrás de darle prioridad a la ropa de abrigo.

 

Maletas Camino de Santiago
Maletas cargadas en el autobús antes de comenzar la etapas del camino de Santiago

¿Mochila o maleta, qué es mejor para hacer el Camino de Santiago?

La respuesta a esta pregunta depende de dos factores. El primero y más determinante es quien se encargará de llevar tu equipaje. Si formas parte de uno de nuestros viajes en grupo o si cuentas con un servicio de apoyo que se encargue del transporte de tu equipaje puedes llevar lo que desees. Nadie te mirará raro si llegas a un albergue privado del Camino de Santiago con una maleta tradicional.

Si por el contrario serás tu quien lleve el equipaje, es obvio que la mejor opción es una mochila. En el mercado encotrarás multitud de modelos, busca el que mejor a tus necesidades, especialmente a la capacidad. A se posible, asegúrate de que cuenta con un compartimento para que el saco de dormir quede integrado de manera que todo el conjunto quede como un solo bulto. En ocasiones vemos por el camino a personas que lleva el saco colgando y la verdad es que resulta bastante engorroso caminar durante horas con un bulto pendiente y en movimiento colgando en la espalda.

El segundo factor es puramente romántico. Para muchas personas el equipaje más apropiado para un peregrino que cubre a pie el Camino de Santiago es una mochila y no una maleta o similar. En este caso dejemos a tu consideración que elijas la forma de llevar el equipaje con la que te sientas más identificado.

¡¡Ojo!! Si llevas la mochila durante la etapa ten mucho cuidado donde la dejas cuando haces un descanso. Evita dejarla directamente en el suelo o sobre zonas de hierba ya que puedes «incorporar» a tu equipaje chinches o cualquier otro insecto indeseable.

En nuestros viajes en grupo nosotros nos encargamos del transporte de equipaje

Peso en la mochila de peregrino

El peso es un factor determinante a la hora de hablar de la mochila de un peregrino en el Camino de Santiago. Puede que al ponerte la mochila en tu casa sientas que su peso es apropiado y que puedes afrontar con ella cualquier reto. Pero debes tener en cuenta que en el camino pasaras con ella una media de 5 o 6 horas diarias. Tendrás que subir colinas, bajar valles… Por todo ello, lo recomendable es que el peso de tu mochila no supere el 10% de tu peso corporal. Es decir si pesas unos 70 kilos, lo ideal es que tu mochila no supere los 7 kilos de peso. ¿Te parece poco? ¡¡No te preocupes!! Aprovecha esta circunstancia para vivir la experiencia de prescindir de todo los superfluo. Piensa que en los albergues podrás lavar tu ropa y que en muchos pueblos encontrarás  lavanderías para poner tu colada a punto.